Artículo de investigación
Las colonias de pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus) que habitan las costas de la Patagonia argentina y chilena dependen en gran medida de las corrientes marinas frías del Atlántico Sur. Un estudio reciente del equipo de Filepenguin ha documentado cómo las variaciones estacionales en la corriente de las Malvinas afectan la disponibilidad de anchoíta y calamar, base de su dieta.
Durante la temporada reproductiva 2023-2024, se colocaron dispositivos GPS en 24 ejemplares adultos en la colonia de Punta Tombo. Los datos revelaron que los pingüinos recorren distancias de hasta 150 kilómetros mar adentro, siguiendo las isotermas de 8°C a 12°C, donde la productividad primaria es más alta.
"Hemos observado que cuando la corriente de Malvinas se debilita, los pingüinos extienden sus viajes de forrajeo hasta un 40%, lo que incrementa el estrés energético durante la crianza de los polluelos."
El calentamiento global está alterando los patrones de surgencia de aguas profundas. Las simulaciones climáticas indican que para 2050, la temperatura superficial del mar en la plataforma patagónica podría aumentar 1.5°C, desplazando las poblaciones de presas hacia el sur. Esto obligaría a los pingüinos de Magallanes a competir con otras especies como el pingüino de penacho amarillo.
Los datos recopilados por Filepenguin sugieren que las colonias más septentrionales ya muestran signos de declive poblacional, con una reducción del 12% en la tasa de éxito reproductivo en los últimos cinco años. La conservación de estas aves marinas requiere un monitoreo continuo de las condiciones oceánicas.
Los pingüinos de Magallanes excavan madrigueras en suelos arenosos para proteger sus huevos de depredadores como las gaviotas y los zorros. Sin embargo, las tormentas cada vez más frecuentes en la región están erosionando las costas y destruyendo estos nidos. El archivo fotográfico de Filepenguin documenta más de 300 madrigueras colapsadas en la última temporada.
Para mitigar estos efectos, los investigadores han comenzado a instalar nidos artificiales fabricados con materiales biodegradables, que imitan las condiciones térmicas de las madrigueras naturales. Los primeros resultados muestran una aceptación del 70% por parte de las parejas reproductoras.
Biólogo marino & director del archivo antártico
Con más de 15 años de experiencia en el estudio de las colonias de pingüinos en la Península Antártica y las Islas Malvinas, el Dr. Herrera ha liderado expediciones científicas centradas en la etología del pingüino emperador y de Magallanes. Su trabajo documenta los patrones de nidación, las rutas de alimentación y la respuesta de estas aves al cambio climático.
Es autor de más de 30 publicaciones revisadas por pares sobre corrientes oceánicas y disponibilidad de krill, y colabora con la Fundación Polar para la conservación de la fauna marina. Su archivo fotográfico personal constituye la base visual de esta plataforma.